Acoso en redes

Qué hacer si te acosan en redes sociales

En redes sociales podés compartir las fotos de una fiesta, videos de gatos, sugerencias musicales y un montón de cosas más. Además, es el lugar donde tus tías publican mensajes motivacionales y tus amigos llenan tu timeline de memes.

Y por supuesto, también están los que lo tienen que arruinar. Seguro te ha pasado que alguien – o varios usuarios- te ha molestado por algo, mientras se esconde detrás de una pantalla.

Comenzó con un mensaje y le siguieron varios comentarios… Después más personas empezaron a involucrarse, a opinar y hasta atacarte, y así se formó una bola de nieve que crece cada día, con cada comentario.

No se puede -o en todo caso no se debería- ignorar que esta situación ha afectado a cientos de personas, sobre todo a las mujeres. 

Suben fotos. Varias. De una fiesta, en un cumpleaños, en la playa… Lucen algún bikini, algún vestido -algo completamente normal y que podés seguir usando siempre que lo querrás hacer- o ropa de gimnasio, y además de los likes y comentarios de amigas y amigos, llega un mensaje de algún desconocido. “Hola. Eres muy linda” o peor aún, algo más subido de tono. 

Cualquier saludo que no querés recibir puede ser considerado como acoso, no importante lo amigable que pueda aparecer. Tu ropa no es la culpable de recibir esa clase de mensajes.

Empieza la molestadera por pedirte que sean “amigos”, después te pide un número de teléfono, quiere conversar y una cita. Son personas que no aceptan un no por respuesta. Y a veces llegan al punto de pensar que lo que no funcionó en Instagram quizá sí ocurra en Facebook, y así empiezan a hostigarte en diferentes redes sociales. 

Según la psicóloga Made Chinchilla, existe un riesgo de que el acoso sea normalizado. Así como en las calles puede confundirse con un piropo, en redes un comentario sexista se puede considerar como un halago . “Eso es habitual en una sociedad machista”, afirma.

¿Qué hacer?

Ciberfeministas, un colectivo que promueve el feminismo, tecnología y derechos para la democratización de la sociedad con equidad de género, identifica que una forma de acoso es la que proviene del machismo, cuando se trata a la mujer como un objeto. También se puede manifestar con comentarios sexistas que denigran a la persona (tanto hombres como mujeres) por su apariencia. 

Algunas de esas formas pueden ser la vigilancia y el tracking que es monitorear la ubicación y comportamiento de alguien; el espameo, que es contactar o fastidiar constantemente a alguien, o el envío de fotografías sexuales sin el consentimiento de una de las personas; y la distribución maliciosa, que consiste en difundir masivamente material de carácter íntimo.

No tenés por qué aguantar alguna de estas formas de acoso. Ciberfeministas recomienda unas medidas que son necesarias de aplicar en cualquiera de las situaciones que se mencionaron antes:

  1.  Reportar el abuso dentro de la plataforma. Es decir, denunciar el contenido a Facebook, Twitter o Instagram, con la intención de bloquear la cuenta que acosa y se tomen medidas sobre ello.
  2. Quizás tu primera reacción sea de desagrado (especialmente si el mensaje que te enviaron va acompañado de una imagen “perturbadora”) y  entonces lo primero que vas a querer hacer es borrarlo. Si bien es lo ideal, lo adecuado será documentar toda la evidencia en la que esté registrado el acoso. Tomar capturas de pantalla de los mensajes (mejor si es con un sello de la fecha) y de ser posible mantenerlo para que pueda verse desde una página web o aplicación, es lo mejor. 
  3. Se debe denunciar y no solo con autoridades o la red social, sino también con personas de confianza. El acoso puede muy ser atemorizante y a algunas personas les puede afectar el autoestima y hasta provocar depresión. Si existe apoyo de un grupo de confianza, se puede lidiar de mejor forma con las consecuencias. 
  4. Enfrentar la situación puede ser difícil y cada persona decide cómo lidiar con ella. Además de reportar, también podés ignorarlo. O bien, enfrentar al acosador o buscar apoyo. La recomendación es que siempre se haga la que más confiado te sintás.  

Si tenés pensado hacer una denuncia penal, podés hacerlo en el Ministerio Público. Lo correcto es que, al momento de presentar la denuncia, adjuntés las pruebas del acoso. Una entidad que te puede asesorar legalmente es la Secretaría Contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas (SVET), ubicada en la 4ª calle 5-51, zona 1 de la ciudad de Guatemala, o al número 2504-8888.

Emitir una orden de restricción contra la persona que te acosa, o bien que se le atribuya el delito de violencia sexual en algunas de sus manifestaciones según el Código Penal, son algunas de las resoluciones que podrían darse para que finalmente termine el acoso.

Fuentes: Made Chinchilla, psicóloga; Ciberfeministas, @CiberfemGT; Secretaría Contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas (SVET), 2504-8888. 

José Ochoa

Un té con leche antes de todo. Veo básquetbol, juego Skyrim, tomo fotos y observo. Eventualmente lo escribo y lo publico.