Reportero de nota roja

Cómo es ser un fotógrafo de nota roja en Guatemala

Guatemala está catalogado como uno de los países más peligrosos del mundo y por consiguiente, el trabajo para los periodistas y fotógrafos que retratan los casos de violencia, accidentes y crímenes, es abundante.

Además de estar expuestos a este tipo de actos y al estrés que produce presenciarlos y las represalias que se pueden dar por darlos a conocer, estos comunicadores deben, según el medio en el que trabajan, alimentar a un público atraído por estos hechos y las fotos que los ilustran.

Uno de ellos es Erick Ávila, un profesional de la fotografía documental especializado en este tema con 21 años de experiencia. Hoy tuve la oportunidad de platicar con él y esto fue lo que me contó:

¿Cómo empezó en esta profesión?

Empecé como fotógrafo de nota roja por azares del destino. En esa época no tenía trabajo y aunque mis conocimientos en fotografía eran prácticamente nulos, me animé a ir a un periódico para aplicar a una plaza.

Estando allí me dijeron que iban a hacerme una prueba, me entregaron una cámara y me mandaron a cubrir una noticia. Se trataba de una señora que había sido asesinada con una granada y para mí fue algo realmente impactante de ver.

Pregunté a los fotógrafos cómo usar la cámara, anoté todo lo que me dijeron y tomé algunas fotos. Cuando volví al periódico me dieron la plaza y estuve allí durante un año. Conforme ha pasado el tiempo, la práctica y las capacitaciones a las que he asistido han hecho que mi trabajo mejore.

Esta es una carrera con mucho riesgo y momentos fuertes. La peor experiencia que he vivido hasta el momento fue retratar la escena de un niño de dos años quien fue alcanzado por una bala perdida en la cabeza. Soy papá y automáticamente pienso en mi familia cuando veo estas cosas.

En una ocasión me enviaron a una cobertura en Zacapa y cuando veníamos de regreso a la Ciudad con algunos compañeros, unas personas nos detuvieron durante 12 horas y nos amenazaron para que dejáramos de darle cobertura a ciertos eventos. Después de eso nos ofrecieron la opción de cambiar nuestro puesto de trabajo, pero a mí me gusta lo que hago y no quise.

Otra vez cubrí un caso en Amatitlán y estuvimos muy cerca de un secuestrador que nos amenazó desde un vehículo con explotar una granada en una gasolinera, y sabía que las consecuencias serían muy graves si eso sucedía. La policía logró liberar a las personas y el secuestrador murió por impactos de bala.

¿Qué es lo más difícil?

Cuando la Policía Nacional Civil y el Ministerio Público no nos dejan trabajar. A veces los policías nos confrontan, no al punto de llegar a los golpes, pero sí pueden ser bastante pesados. Uno quiere hacer las cosas lo mejor que se pueda y entre los fotógrafos existe una especie de competencia. Veo las fotos de los demás y evalúo cuál está mejor o si yo logré conseguir una toma completamente distinta y superior.

¿Ha sido confrontado por los familiares de alguna víctima o culpable?

Sí, varias veces, y con el tiempo uno aprende a prever estas situaciones. En este trabajo hay que tener mucho tacto, pero a la vez cumplir con el trabajo. La gente a veces se le deja ir encima a uno, sobre todo cuando se trata del arresto de un familiar.

¿Qué hace que un fotógrafo de nota roja sea bueno?

Al igual que en cualquier otro trabajo, la respuesta es la experiencia. Salir a la calle, probar diferentes ángulos y técnicas, etcétera.

Y en el caso de las imágenes, ¿qué las hace buenas?

Una que tenga un ángulo donde se vea y entienda que hay una escena. No me refiero a una foto fuerte y amarillista, pues hay técnicas para lograr evitar esto, como desenfocar algunas áreas de la imagen o no necesariamente tomar una foto a la víctima, sino a un elemento que haga que el lector entienda qué fue lo que sucedió, como un impacto de bala en un bus, por ejemplo.

¿Le han dado instrucciones directas sobre conseguir una foto amarillista?

No. He trabajado en varios medios y nunca me han pedido que haga algo así. De hecho, ha sucedido lo contrario, siempre me piden discreción. Una buena foto de este tipo no necesariamente tiene que ser brutal.

¿Ha recibido comentarios negativos por su profesión?

De momento, frente a frente no.

¿Qué es lo que más le gusta de hacer este tipo de imágenes?

Hacer cosas arriesgadas y estar en la calle.

¿Por qué es importante el periodismo de nota roja?

En Guatemala hay casos de extorsión y asesinatos diarios, existen pandilleros que matan por puro gusto y cientos de sucesos de violencia de todo tipo y es importante dar a conocer a la gente cómo vivimos en realidad.

Astrid Morales

Soy una veinteañera que edita textos durante el día y busca historias invisibles por la noche. Amante del cine independiente, los vinilos, la fotografía. Me gustaría vivir en un mundo que se vea como una película de Wes Anderson y suene a Kraftwerk.