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Por estas razones tenés que visitar los Capitol

Por Astrid Morales y José Ochoa

Si has caminado por la sexta avenida de la zona 1, es bastante probable que, a cinco cuadras de la plaza central, hayás visto un edificio con una cartelera de cine, helados, vendedores de dólares y unos caballitos mecánicos. Seguro sabés que se llama Capitol, pero lo que quizás no sabías es las maravillas que podés encontrar ahí dentro.

El Centro Comercial tiene 5 niveles, cada uno de cierto modo “con su propio ambiente”. Lo que los une es es el aspecto antiguo y que son la sede de las manifestaciones de amor adolescente, sobre todo de los estudiantes de colegios e institutos ubicados en la zona 1. Un lugar histórico para la “capiusa”.

Ingresamos por la Sexta Avenida, y la bienvenida nos la dio una caseta pequeña con un letrero rojo-neón en el que se puede leer “taquilla”.

Como no teníamos billete (Q28 para películas 2D y Q35 para 3D), ni tiempo para ir al cine, bajamos al sótano. Para ser sinceros allí es un tanto lúgubre. Dos locales grandes llenos de maquinitas llamaron nuestra atención. Ambos son un poco oscuros. Uno que se llama Divertilandia tiene un payaso creepy en la vitrina. Aún así entramos.

El sitio tiene alrededor de 35 máquinas con títulos como Pac-ManBattle Arena Toshinden y Las Tortugas Ninja. No todas sirven y las que están disponibles únicamente reciben monedas de 50 centavos, por lo que la señora que atiende te da cambio y pone a trabajar la maquinita.

Para usar cualquier juego se deben pagar Q2 y Q3 por pareja si lo que se quiere es sacarse el jugo bailando en Pump it up prime. Se puede elegir entre varios géneros musicales, pero las canciones de J-pop abundan. También está Belanova, por si querés algo “más local” y hasta música clásica en versiones bastante speed.

El otro lugar es World Games. Aquí los juegos son un poco más modernos y también se encuentran otras opciones, como las clásicas mesas de air hockey.

Después de jugar y darnos cuenta de que nuestra coordinación no es tan buena, subimos las gradas. Encontramos salones de belleza, estudios de tatuaje y un paraíso para cualquiera: el local 226, “El planeta de los juguetes“. No importa de qué época seás, acá vas a encontrar algo que te emocione y te haga tener un flashback a tu infancia.

Nosotros que somos noventeros pudimos identificar desde la lucha libre hasta los “Nintendo”: personajes como Stone Cold Steve Austin, Kane, Sonic, Mario, de series y películas como Sailor Moon, Star Wars, Harry Potter, Cazafantasmas… Es un buen lugar para buscar regalos o gastarte tus sueldos. 

Tras pasar por la Megapaca, un lugar que tus padres o abuelos recordarán como “el Paiz de los Capitol”, llegamos al quinto nivel, probablemente la mejor muestra de maquinitas que se ha visto.

Cuatro carritos chocones, a Q5 los 4 minutos, dentro de una pequeña jaula es una de las atracciones más inusuales de ese piso. Hay otras máquinas que parecen estar ahí desde que se creó el centro comercial, y también otras nuevas como las de baile, el air hockey con logos de Sonic (y que, después de Q4, se rehusó a funcionar), las carreras de Daytona USA 2, Crazy Taxy, Harley Davidson y Star Wars, y los tiritos al aro de básquet.

Pump it up prime, la máquina que te deja bailar tres canciones por Q4, es la más visitada por los colegiales y hasta un poco más grandes. Parecen profesionales. Llegan vestidos como si van al gimnasio, pero es para jugar en el nivel experto, moviendo rápidamente los pies y apenas fallando unas notas.

Otro clásico de Los Capitol son las Hamburguesas Berlín, un lugar que aunque parece quedar solo en la memoria de nuestros papás, existe y existe bien, con pizza, pasteles, papas y, claro, hamburguesas.

En Los Capitol también hay bares pero nos abstuvimos de entrar.

Antes de irnos, por la salida de la 7ma avenida encontramos una tienda genial: Disco Oriente.

La dependiente, una señora que nos recibió con música de The Beatles, llevaba 18 años trabajando allí. En el lugar hay casetes, discos compactos y vinilos. Joyas de Michael Jackson, Blondie y The Doobie Brothers; o bien, Vicente Fernández, Julio Iglesias y hasta unos jóvenes Tigres del Norte.

Bares, salones de belleza, juguetes, mesas de billar, comida y maquinitas. Muchas maquinitas. Los Capitol son un buen lugar para hacer algo diferente en la ciudad, mientras gastás poco dinero en el intento.