NamNam shucos vietnamitas en Guatemala

El lugar que vende shucos vietnamitas en el Centro Histórico

Cada vez son más las opciones para comer en el Centro Histórico. Algunas ofrecen sabores tradicionales locales, otras se enfocan en los postres, y también están los sitios que, como NamNam, buscan que quien los conozca, explore nuevos sabores. Su cocina está inspirada en Vietnam y su estandarte es un pan tradicional de este país de Asia.

“El shuco vietnamita”, que en realidad se llama Banh Mi, consiste en un pan baguette tostado de 18 centímetros, relleno de lajas gruesas de pepino, culantro y vegetales curtidos en vinagre, especias y un poco de azúcar, lo que le da un sabor agridulce y potente al plato. Además, lleva una porción de proteína, que puede ser paté, lomo de cerdo o pollo. Y si sos vegetariano o andás buscando algo más light, te lo pueden preparar con hongos.

Para darle el toque final, y encantar a tu paladar con los aderezos, podés escoger entre el picante de la spicy mayo, lo condimentado de la fresh mayo o recetarte un poco de la house mayo, que consiste en una mezcla de mantequilla, mayonesa, sal, pimienta, jugos de carne y algunas especias. ¿Querés probarlas todas? Podés hacerlo si ningún costo extra y, aunque el pan aguanta bastante bien con todo, te recomiendo que también pidás un par de servilletas más.

Esta es una de las pocas veces que he comido algo que no puedo comparar con un sabor que haya probado antes. El baguette lo sirven calientito, tostado por fuera y blando por dentro; los vegetales se sienten frescos y crujientes; y las salsas terminan de darle el sabor, para que en conjunto, el Banh Mi te haga vivir una verdadera experiencia gastronómica en cada mordida.

Su precio varía según la proteína: paté Q22, vegetariano Q22, carne o pollo Q26, y paté más carne Q28.

Cada una de las proteínas tiene su propio proceso. Por ejemplo, el pollo se prepara con una receta originaria de Hanói, capital de Vietnam, que utiliza una soya especial que lleva un poco de melaza y condimentos. El cerdo es agridulce y se elabora siguiendo los pasos de una receta de Ho Chi Minh, Saigón. El paté sí se sirve como en cualquier región. Lo que tienen en común es que se prepara con tres días de antelación y gracias a eso, son una deliciosa bomba de sabor.

El otro producto estrella de Nam Nam es el spring roll. Consiste en una tortilla de arroz rellena de lechuga, pepino, zanahoria, fideo de arroz, culantro, menta y cualquiera de las proteínas. Puede que al principio esta alternativa te parezca un poco extraña por la diferencia cultural, pero animate porque “millennial que se respeta prueba cosas nuevas”. Remojalos en la salsa de maní que los acompaña y vas a terminar chupándote los dedos. Un rollo cuesta Q15 y podés pedir tres por Q39.

En cuanto a bebidas, ofrecen gaseosas, agua pura y refrescos naturales como jamaica y lemongrass (hoja de té de limón con jengibre y anís). Los precios oscilan entre Q10 y Q14, y tienen refill.

Además, tienen un café que, aunque seguro no estás acostumbrado a tomar, fácilmente podría convertirse en uno tus nuevos placeres favoritos. Es bastante fuerte, casi como un expreso y se sirve sobre una camita de leche condensada. La taza tiene un destilador al que se le echa agua a cierta temperatura, con una velocidad específica para que todos los sabores se combinen a la perfección y podás ajustar el nivel de intensidad que querés. Se sirve en un vaso tipo shot si lo querés caliente o en uno de 10 onzas con hielo. Su precio es de Q22.

Nam Nam está ubicado en la 10a calle, entre 6ta y ama avenida de la zona 1 y abre sus puertas de lunes a sábado, de 10:30 AM a 7:30 PM. Cuentan con servicio a domicilio a las zonas 1, 4, 9, 10, 13, 14 y 15 sin costo adicional. El mínimo de compra es de Q35.

Para conocer más sobre ellos y estar al pendiente de sus promociones, seguilos a través de sus redes sociales.

Astrid Morales

Soy una veinteañera que edita textos durante el día y busca historias invisibles por la noche. Amante del cine independiente, los vinilos, la fotografía. Me gustaría vivir en un mundo que se vea como una película de Wes Anderson y suene a Kraftwerk.