Comida Coreana en Guatemala

5. Tienda Asia

Ubicación: 13 avenida 19-44  zona 10, local 10.

Horario: lunes a sábado de 9 am a 8:30 pm

Si te queda lejos ir a las tiendas de Korea Town, podés visitar esta tienda ubicada en zona 10 y encontrar de todo, literalmente. Este paraíso para los amantes de la cultura coreana tiene pasillos llenos de snacks, que para los guatemaltecos resultan poco convencionales, como maní japonés con sabor a calamar, frituras con sabor a pulpo, chips de wasabi y pulpo o de arroz con sabor a alga, todos a un precio de Q15.

También tienen varias opciones dulces como galletas con relleno de chocolate (Q12), palitos con sabor a yogur (Q12), cacao (Q15) o limón (Q12). Además, ofrecen los tradicionales mochis rellenos de té verde, mango, melón, lychee y frijol colorado (Q35 el paquete de 6 a 8 piezas) o de sabores surtidos (Q80). También ofrecen kimchi (Q50) y tienen una amplia variedad de bebidas. Venden soju, una bebida con alcohol hecha a base de arroz y cereales a Q15, cervezas saborizadas a Q35 y sodas de melocotón y piña con un ligero toque de alcohol a Q15.

Salsa de soya, aceite de ajonjolí y comidas congeladas listas para preparar como pescado y pollo, carne de res, cerdo, pollo con huevo y tofu también son parte de las opciones de esta tienda.

Mi parte favorita ahí es la de los helados y hay sabores tradicionales como chocolate y cereza, pero también podés encontrar otros más experimentales como helado de té matcha y uno bastante peculiar en forma de pescado que está relleno de frijol dulce. El costo varía según el sabor y el tamaño de la presentación, pero están entre los Q15 y los Q25.

Ah y por supuesto, no te podés ir de ahí sin dar una vuelta por el área de cosméticos. Tienen maquillaje, cremas para la cara y unas mascarillas que podés comprar en paquetes de 12 por Q45 o 10 por Q120, según según lo que necesités. Las hidratantes son GENIALES.

 

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Astrid Morales

Soy una veinteañera que edita textos durante el día y busca historias invisibles por la noche. Amante del cine independiente, los vinilos, la fotografía. Me gustaría vivir en un mundo que se vea como una película de Wes Anderson y suene a Kraftwerk.