Tarotista

Un lector de cartas nos explica cómo funciona el Tarot

Hace unas semanas fui a una fiesta y entre las luces rojas y los cuerpos que parecían una masa moviéndose al ritmo de un disco de Ted Nugent, un chavo leía las cartas del Tarot, un elemento que se usa como medio de consulta e interpretación de estados emocionales, elecciones de vida y hechos presentes, pasados o futuros.

Me integré a la fila de curiosos e intenté no sugestionarme, pero tampoco estar con la mente cerrada. Minutos después estaba frente al terapeuta holístico, Estuardo Mendoza.

La sesión inició con la limpieza del ambiente y las cartas con incienso; después se roció a sí mismo -y a mí- con un líquido en atomizador que desprendía olor a hierbas. Me entregó el mazo del Tarot para que tuviera mi energía y mientras barajaba las cartas, me dijo que pensara en mi consulta. Me ofreció la posibilidad de hacerle una pregunta directa o bien, que me reservara lo que quería saber y él haría su interpretación. Elegí la segunda opción, así que seleccioné una carta y después de voltearla, la coloqué sobre la mesa.

No voy a ventilar mis crisis existenciales aquí, así que no contaré sobre mi lectura, pero sí puedo decir que no necesité nada más que esa carta y su interpretación para salir de la duda que tenía. En mi caso fue así, pero el tiempo de la sesión puede extenderse según la circunstancia, inquietudes de la persona y si las cartas necesitan de otras para complementar la interpretación y trasladar un mensaje. Días después, Estuardo y yo nos reunimos por más tiempo, con un café de por medio y, por supuesto, su baraja de Tarot.

Me contó que su primer acercamiento con lo esotérico fue a los 11 años, cuando una amiga de su familia le mostró los péndulos que tenía en su negocio, en La Antigua Guatemala, y le explicó que existe una realidad paralela.

“Todo ese mundo misterioso me llamaba la atención y unos años después me compré mi primer péndulo y un Tarot en el Mercado Central. Las cartas me daban un poco de miedo porque la gente por lo general dice que son malas, pero por otro lado me intrigaban”.

 

Estuardo se graduó de un colegio católico e ingresó a la universidad para estudiar ciencia política y en 2012 inició sus estudios en ESMENTA, un centro de aprendizaje de medicina natural ubicado en el Centro Histórico. Allí aprendió a hacer acupuntura y masaje científico. Se define como un naturista con inclinación por las plantas y su poder curativo. La lectura del Tarot la aprendió de forma autodidacta hace cinco años y para ello recomienda el libro La Vía del Tarot, de Alejandro Jodorowsky.

Existen muchos mazos de Tarot y en ellos varía la técnica de ilustración, pero no la simbología. Tarot Rider, Tarot Osho Zen, Tarot Cósmico y Tarot de Marsella, que es el que utiliza Estuardo, son algunos de ellos. Podés comprarlos en línea a través de Amazon, en las tiendas De Museo o en algún local del Mercado Central. Los precios dependen del tipo y calidad del producto, y van de Q250 a Q600.

Cada mazo contiene 78 cartas distribuidas en dos grupos: Arcanos Mayores (22) y Menores (56). Los primeros representan un estado en la vida de la persona a la que se le hace la lectura y una actitud hacia ese momento. Los Arcanos Menores suelen usarse como complemento para ampliar el significado de los Mayores y se clasifican en cuatro grupos: oros, bastos, copas y espadas; los cuales se dividen a su vez en diez naipes numerados y cuatro figuras: rey, reina, caballo y sota.

Hay varios métodos de lectura y para hacer las tiradas, el tarotista comúnmente se coloca frente al consultante. Si al voltear la carta queda viendo al consultor, se interpreta que está en posición para una lectura positiva, pero si queda viendo hacia el consultante, se dice que está invertida y que su lectura tendrá un resultado débil. Temas relacionados al amor y trabajo son los más comunes en las consultas.

Las cartas se interpretan de forma individual y en su relación con otras. Por ejemplo, el naipe de “El loco” puede leerse como espontaneidad, el comienzo de una aventura, nuevas oportunidades, etc.; pero si aparece invertida, puede interpretarse como una mala decisión o duda de seguir adelante. Estos mensajes no son irremplazables ni escritos en piedra, pues son parte de las múltiples lecturas que se le pueden hacer a cada carta, en las que el consultor atribuye significaciones ampliadas, según el caso.

Una lectura puede comenzar revelando a grandes rasgos que el consultante obtuvo una noticia que no esperaba y lo desequilibró emocionalmente, pero será él mismo quien identifique si esa interpretación en realidad se trata de un despido laboral, el fin de una relación u otro motivo. A partir de eso, el resto de cartas podrá encajar en una situación específica y revelarle otros hechos. 

Estuardo me aclara que leer el Tarot no se trata de una engañosa bola de cristal. “Esto no es magia. No leo el futuro ni puedo adivinar qué pasa por la cabeza de una persona ajena a la lectura, como un ex novio o un antiguo compañero de trabajo. Se trata de un instrumento de terapia psicoanalítica que, con el paso del tiempo y la práctica constante, ha incrementado mi sensibilidad intuitiva”, afirma.

Al final, cada quien es libre de recurrir a esta herramienta y creer en su interpretación, pero si la usás, estás obligado a ser sincero con vos mismo. Primero porque ninguna persona que desee saber algo va a mentirle a su interpretador sobre sus deseos, ilusiones o miedos, pues estaría propiciando un resultado falso; y segundo, porque al final, después que el tarotista te da una interpretación, sos vos quien discierne en lo que las cartas quieren decirte específicamente.

Estuardo hace sus lecturas en ciertos eventos a los que asiste y en Floreser, su propio centro de terapias holísticas en donde también trata de manera integral la mente, cuerpo y espíritu de las personas a través de métodos alternativos, como la medicina tradicional china, masoterapia, Reiki y más.

 

Fuentes: entrevista a Estuardo Mendoza, 14 calle 7-45 zona 16, La Montaña, teléfono 5713-4067, Facebook @floreseralasalud; Tarot Español, de Stuart R. Kaplan; Tarot de Marsella: interpretación y disposición de las cartas, Editorial Kier.

Astrid Morales

Soy una veinteañera que edita textos durante el día y busca historias invisibles por la noche. Amante del cine independiente, los vinilos, la fotografía. Me gustaría vivir en un mundo que se vea como una película de Wes Anderson y suene a Kraftwerk.