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Historias de personas que aseguran haber tenido revelaciones en sueños

Un sueño es el reflejo de lo que a diario ocupa nuestra mente. Nuestros miedos y deseos más profundos salen a luz por medio de ellos. No obstante soñar con lugares o personas, en situaciones o acciones que nos favorecen puede reflejar el deseo más profundo por querer ser felices y estar bien en todos los ámbitos donde nos desenvolvemos.

A pesar de todas las explicaciones científicas, en la actualidad existen personas que relacionan los sueños con la magia, el destino y la religión, teniendo la firme creencia que algunos son premoniciones , malos augurios o buena suerte.

A continuación te dejo algunas historias de personas que sí creen en la veracidad de los sueños ya que han tenido experiencias inexplicables.

David – 30 años

Hace 3 años vivía con mi abuelita materna, mi mamá y mi hermano, somos una familia muy unida. Íbamos y veníamos juntos a todos lados y mi abuelita siempre me consentía todos mis caprichos, éramos realmente cercanos. Lamentablemente ella comenzó a enfermar tan rápido que no me di cuenta a qué hora paso todo. Antes de que fuera internada en el hospital la atendí en todo momento, me causaba mucha pena verla así y sinceramente, algo dentro de mí me decía que ya no regresaría.

El día que se fue al hospital ya no me dio tiempo de despedirme de ella porque estaba casi inconsciente después de haber sufrido un derrame cerebral. Los doctores dijeron que no había mucho por hacer solo era cuestión de tiempo para que falleciera.

Mi mamá se quedó velando esa noche en el hospital y yo me regresé a la casa con mi hermano. Antes de dormir le pedí mucho a Dios que no la dejara sufrir y me dormí. Recuerdo que me acosté como a las 10 de la noche y tuve un sueño en donde ella me hablaba de todo lo bueno que fui con ella, que me agradecía mucho por ser un buen nieto y que me encargaba a mi mamá y a mi hermano, que ya no estuviera triste ya que ella estaba muy bien. La abracé le di un beso y le dije que la quería mucho. Me despertó una llamada al celular. Era mi mamá avisándome que mi abuelita acababa de morir. Lloré mucho, pero luego me sentí tranquilo porque pude despedirme de ella”.

Karla – 29 años

Desde que tengo memoria el negocio familiar siempre ha sido una pequeña tienda. Cuando era niña me gustaba pasar las tardes ayudando a mi papá cuando la gente llegaba a comprar, yo crecí y gracias a Dios la tienda se mantuvo.

Hace unos 4 años empezaron los problemas porque empezaron a extorsionarnos. Al principio pagábamos una cuota, pero luego fue incrementando y teníamos que cerrar por días y abríamos solo en un horario según la instrucción de las pandillas.

Recuerdo que cuando todo esto empezó, comencé a soñar cada noche que al entrar a mi casa había una puerta en la entrada que conectaba con un segundo nivel. En el sueño yo subía las gradas y me topaba con un gran comedor y al seguir caminando había un gran jardín y las grandes ventanas dejaban ver la claridad del día. Tenía el mismo sueño cada noche.

Al poco tiempo fue imposible pagar la extorsión y mi papá decidió vender la casa y la tienda. El arregló todos los papeles de la nueva casa ya que su intención era darnos una sorpresa a mi mamá y a mí. Resultó que la nueva casa  era la misma con la que soñaba cada noche. Coincidencia o no, es algo que nunca voy a olvidar”.

Luisa – 25 años

Mi mamá es de esas personas que creció con la vieja escuela, es muy estricta y disciplinada, especialmente porque tuvo una relación muy estrecha con mi bisabuelita; incluso después que esta falleciera siempre habla de ella.

En más de alguna ocasión mi mamá me ha comentado que en sueños, “la bisa” le decía cosas que luego resultaban realidad, pero yo lo tomaba con cierto escepticismo, -porque como dice el dicho “hasta no ver no creer”-, hasta que en una de esas yo resulté involucrada…

Esa noche nos habíamos quedado viendo Netflix hasta que nos dormimos, en la madrugada mi mamá comenzó a hablar y como nombró a mi bisabuelita, imaginé que la estaba soñando, así que decidí dejarla seguir con “su encuentro” y no despertarla. De pronto, mi mamá me nombró en su plática y puse atención.

Yo solo escuchaba: “Cuénteme, qué le pasa a Luisa”. Pausa. “¡No me diga eso!” Pausa. “¡Y con un hijo!” Inmediatamente y como resorte, se sentó en la cama y me dijo: “Luisa, Luisa, vino mi abuelita a decirme que debés dejar a ese tipo porque está casado y tiene un hijo”.

Yo me quedé callada a su lado sin moverme, casi sin respirar. Mi mamá con un tono de regaño me dijo: “¡Vos ya lo sabías y no dijiste nada!”.

Él en ese entonces tenía dos años de vivir separado y estaba en proceso de divorcio, por lo que no creí necesario contar esos detalles en mi casa, ya que llevábamos poco tiempo saliendo. Total, lo que gané esa madrugada fue un gran pleito con mi mamá. Cuando me acuerdo de esa situación me río y aunque la relación no funcionó por otros motivos, en ese momento me enojó que la bisa contara mi secreto.

¿Por qué soñamos?

A lo largo de la historia, la ciencia ha tratado de dar una explicación razonable al origen de los sueños ya que estos constituyen uno de los más grandes misterios de la humanidad. La neurociencia, la psicología e incluso la literatura ofrecen hipótesis que pretenden guiarnos en la comprensión de los mismos.

Dormir es una acción biológica necesaria para el cuerpo humano, pero soñar es algo que puede o no ser indispensable. Cuando dormimos nuestro cerebro se convierte en un proyector de realidades alternas que muchas veces no poseen un orden lógico. Es como si nos encontráramos en otro plano de la conciencia, donde se da rienda suelta a nuestra imaginación.

Pero ¿en qué momento se producen los sueños? Cuando dormimos experimentamos dos etapas de sueño llamadas No-Mor y MOR. Durante la primera se produce un sueño ligero o liviano, y es cuando podemos despertar fácilmente. Los movimientos oculares son sumamente lentos y la actividad muscular es serena. En esta etapa las ondas cerebrales son extremadamente lentas y conforme avanza el estado de sueño se intercalan con otras más rápidas, llevando a la conciencia a experimentar estados muy profundos de sueño, comenta la psiquiatra Paola Galindo.

En el sueño tipo MOR la respiración se hace muy irregular, los ojos se agitan produciendo movimientos oculares rápidos y los músculos de todo el cuerpo se paralizan temporalmente. Las ondas cerebrales aumentan a niveles acelerados para que el cerebro no pierda la conciencia y que únicamente sea el cuerpo quien duerma. Aquí se producen los sueños porque nuestra conciencia es incapaz de darse cuenta si lo que está sucediendo es real o imaginario.

Estas alucinaciones son extrañas y sin sentido, y se forman de momentos cotidianos de nuestra vida. Muchas veces son tan reales que ponen en duda si estamos dormidos o despiertos. Es por esta razón por la que los sueños adquieren varias veces connotaciones misteriosas.

Una de las principales funciones de los sueños es la de desechar y seleccionar los recuerdos. Por ejemplo, luego de una larga jornada de estudio puede que tus sueños sean en función a lo importante de tu examen y recordés con mayor precisión todo lo estudiado, aunque en el sueño no aparezcan los datos que memorizaste.


Fuentes: Dra. Silvia Paola Galindo, médico psiquiatra, dra.sgalindo@gmail.com

Gerber Consuegra

Mi inspiración proviene de escuchar DnB a todo volumen. Además, me gusta contar historias increíbles pero ciertas. ¿Cuál es la más insólita? Leeme para averiguarlo.