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Entrevisté a David Carson y mi percepción sobre la publicidad cambió

David Carson es de aquellos personajes a los que uno simplemente no olvida después de conocer su trabajo. Cualquiera que esté involucrado de alguna forma en el ámbito de la estética visual, reconoce que su forma de crear es de las más inusuales e incomprendidas, que guardan una belleza controversial, amada por muchos y odiada por otros.

A pesar de haber sentimientos encontrados en sus creaciones, se debe dar honor a quien honor merece. Carson es el diseñador más googleado hasta la fecha y si no me creen, les dejo un análisis de búsqueda que hice para salir de la duda, ya que recién me enteré de esto y no encontré una fuente que lo validara.

Apple lo nombró como uno de los 30 usuarios más innovadores de todos los tiempos y Creative Review of London le adjudica el título del diseñador gráfico vivo más grande.

Carson no es diseñador gráfico de profesión, cuenta con una licenciatura en sociología y su vida, lejos de lo visual, es el surf. ¿Qué otras cosas lo hacen tan peculiar? Quizás sea su transgresión a las normas y su rebeldía, o que sí se atreve a hacer cosas diferentes.

Este 2017 fui a la edición del Festival de Antigua y tuve la oportunidad de platicar un poco con él. Aquí les dejo las preguntas que le hice. A lo mejor podrían ayudarnos a descifrarlo mejor:

David, en muchas de tus conferencias decís que el hecho que algo sea legible, no garantiza que comunique. ¿A qué te referís con esto?

Muchos piensan que hacer algo legible es sinónimo de comunicar, pues, quizás no. Quizás no esté comunicando lo correcto o no le está dando el poder que podría. Es ahí donde el diseño es realmente importante porque si algo es significativo, debe transmitir un sentimiento para que más personas se interesen más en ello. El diseño gráfico es una herramienta muy poderosa, no se trata de legibilidad, se trata de hacer que un tema importe en el tono adecuado.

¿Creés que esta herramienta se ha utilizado adecuadamente en los últimos años?

Creo que, en la última década, las cosas se han vuelto más similares. Todos tienen los mismos programas y las computadoras pueden tomar muchas de las decisiones por vos. Considero que es una herramienta de suma importancia que se ha pasado por alto.

He visto tu trabajo, tanto en Ray Gun como en campañas de Samsung, ¿cómo le hacés para tener esa versatilidad?

No tengo una fórmula. Veo quién es el cliente y su audiencia, y me pregunto cómo nos podemos comunicar en una forma que los represente a ellos o a su producto de la mejor manera. Eso me va a dar las direcciones, así que si estoy haciendo algo para Samsung, se va a ver diferente a si estoy haciendo algo para una revista de Rock and Roll, pero siempre debe estar la atención a los detalles. Las señales son importantes en todas las formas, así que el punto de partida es el mismo, pero utilizado en diferentes industrias.

¿Es la intuición tu inspiración inicial?

Sí, es mi intuición. Es lo que me hace saber si esto se ve bien o funciona mejor que lo otro; no sé de dónde viene, pero la tengo y trato de escucharla y confiar en ella.

¿Tenés algún proceso creativo?

El punto de partida es lo que siento de alguna empresa o producto y viene del material que me dan, lo que leo en el brief o la historia que están tratando de contar.  De inmediato empiezo a pensar cómo se vería y cómo puedo reforzar visualmente lo que ellos son como compañía.

¿Qué pasa cuando los clientes quieren cambios? Para empezar mejor dicho, ¿acaso te los piden?

Sí, los piden. Probablemente en menos cantidad que a cualquier otro diseñador porque la gente que viene a mí es porque busca algo diferente o más experimental, así que tengo más libertad, pero al mismo tiempo entiendo que no todo lo que hago es tan precioso como para enojarse si un cliente quiere cambiar algo.

En algunas revistas que he hecho, he tenido total libertad. Cuando diseñé Ray Gun, yo enviaba el material directo a impresión; pero ahora, después de 20 años, me acostumbré a lidiar con clientes a quienes les presento veinte o treinta ideas, así que ellos escogen unas que les gustan más y eso genera un avance para llegar al producto final.

¿Así es como minimizás los cambios?

Sí, todas son ideas que me gustan. No envío nada con lo que no me sienta satisfecho. Siempre pienso: ¿Cómo puedo trabajar con las restricciones o indicaciones del cliente y aún sentirme bien como diseñador? Hacer las cosas que lleven un poco de mí y que cumplan su función es un verdadero reto.

Para finalizar, el señor Carson le echó flores a nuestra revista, lo cual nos llena de mucho orgullo. Podés escuchar lo que dijo en este audio

Erick Chay

Detesto cuando llega a este punto: el decir quién soy. Nunca sé cómo resolverlo de forma práctica y cuando lo logro, me arrepiento rápido.