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Cómo controlar la parálisis del sueño

Si al caer la noche te aterra la simple idea de dormir porque anteriormente has sentido que alguien está encima de vos, sobre tu pecho, las piernas o a un lado de tu cama y no permite que te despertés ni podás moverte, estás experimentando un fenómeno conocido como parálisis del sueño.

Este fenómeno se desprende de los trastornos del sueño conocidos como parasomnias, entre los que también se encuentran el sonambulismo, los terrores del sueño y las pesadillas.

Esta es su explicación

La parálisis aparece generalmente durante la transición entre la vigilia y el sueño profundo. Cuando dormimos experimentamos 2 etapas de sueño llamadas No-Mor y Mor. Durante la primera se produce un sueño ligero o liviano, y es cuando podemos despertar fácilmente. Los movimientos oculares son sumamente lentos y la actividad muscular es serena. Debido a esto, muchas personas experimentan contracciones musculares repentinas que les provocan la sensación de estar cayendo.

En esta etapa las ondas cerebrales son extremadamente lentas y conforme avanza el estado de sueño estas se intercalan con otras más rápidas, llevando a la conciencia a experimentar estados muy profundos de sueño. Para algunos parasicólogos, esta transición es como pasar por el limbo que hay entre la vida y la muerte y es allí cuando se  inicia el sueño Mor.

En este tipo de sueño la respiración se hace muy irregular, los ojos se agitan produciendo movimientos oculares rápidos (MOR) y los músculos de todo el cuerpo se paralizan temporalmente. Las ondas cerebrales aumentan a niveles acelerados para que el cerebro no pierda la conciencia y que únicamente sea el cuerpo quien duerma. Aquí se producen los sueños porque nuestra conciencia es incapaz de darse cuenta si lo que está sucediendo es real o imaginario.

En esta transición del sueño No-Mor hacia el sueño Mor es donde ocurre la parálisis del sueño y sus causas más comunes son angustia, temor, estrés, desvelos, o alguna modificación repentina del modo de vida (luto, mudanza, cambio de trabajo o peleas). La sensación de miedo, las alucinaciones y la parálisis de todos los músculos son provocadas por el estado de conciencia intermedia del cerebro que no logró entrar a la fase Mor.

¿Cómo saber que se está viviendo una parálisis de sueño?

Al experimentar este trastorno las personas se despiertan sin poder hablar ni moverse, están conscientes de su entorno, pero a menudo pueden sentir una presencia hostil dentro de su habitación que no los deja respirar. También pueden experimentar alucinaciones auditivas (crujidos, ruidos de pasos, sonidos extraños); visuales (percepción de objetos o de luz); o kinestésicas (sensación de caída, flotación y vibraciones).

Quien sufre de estos episodios tiene la sensación de estar atrapado en su propio cuerpo. Las crisis suelen ser cortas y no duran más de algunos minutos, y cuando el individuo logra despertar luego de un gran esfuerzo puede hacerlo de forma traumática y alarmante. Una vez despierta del todo, es aconsejable que la persona se levante y empiece a moverse porque de lo contrario existe la posibilidad que vuelva a experimentar este trastorno al dormirse.

¿Cómo controlar la parálisis del sueño?

Si se sufre a menudo de este fenómeno es necesario consultar a un especialista en trastornos del sueño quien podrá indicar si la causa es neurológica o psicológica. Por lo regular estos médicos no suelen utilizar medicamentos, pero los antidepresivos pueden ser recomendados en casos graves y avanzados.

Para evitar estas experiencias, la psicóloga Inés Zepeda recomienda lo siguiente: no pensar en ellas antes de dormir. Mantenerse lo más calmado posible para evitar situaciones de estrés o ansiedad, establecer un horario para dormir, evitar los desvelos y llevar una alimentación adecuada. Otra forma de eliminarlas es utilizando técnicas de relajación o practicar algún deporte.

¿Ataques del más allá?

En la actualidad la explicación a este fenómeno suele crear controversia entre la ciencia y lo paranormal. Muchos parasicólogos afirman que espíritus o entidades malvadas (demonios) aprovechan la fase de transición entre el sueño y la vigilia para apoderarse de nuestra alma. Por otro lado, algunas personas creen que se trata de espíritus “buenos” que no quieren hacer daño a las personas, sino que nos protegen de entidades demoníacas que rondan nuestra habitación o casa. Se presume que estos espíritus poseen energía con la que son capaces de manifestarse en cualquier lugar y momento, proyectando la misma en aquellos que no han muerto.

Si bien es cierto que estas teorías tienen un planteamiento dudoso, muchas sociedades fundamentan sus explicaciones en creencias espirituales debido a que no comprenden o encuentran una explicación a estos fenómenos.

¿Has experimentado este trastorno alguna vez? Contame tu experiencia.

Fuentes: Dra. Silvia Paola Galindo, médica psiquiatra, rasgalindo@gmail.com; Dra. Inés Zepeda, psicóloga clínica, mindgrupo@gmail.com

Gerber Consuegra

Mi inspiración proviene de escuchar DnB a todo volumen. Además, me gusta contar historias increíbles pero ciertas. ¿Cuál es la más insólita? Leeme para averiguarlo.