IMG_1120

Así fue mi recorrido en el cementerio de La Antigua con una médium

Mientras todos andaban de party un viernes a las diez de la noche, yo estaba en el cementerio general de Antigua Guatemala percibiendo energías con una MÉDIUM. Tenía muchas ganas de hacer algo así desde que tengo conocimiento, no porque tuviera alguna duda o quisiera hablar con alguien en particular, sino porque quería hacer contacto con el más allá.

Luisa María Polo es una mujer de 35 años que fue dotada desde su nacimiento por facultades paranormales que le permiten acceder a realidades no ordinarias y eventualmente puede comunicarlas con ayuda de sus siete seres de luz, los cuales nos pidieron no ser mencionados. Sin embargo, tuvo una infancia muy difícil: la tachaban de esquizofrénica, escuchaba entierros, lamentos de personas que no morían en paz, percibía cuando una persona estaba próxima a morir y eso para una niña de 6 años era horrible. Sus noches acababan en llantos y casi siempre orinaba la cama.

Ser médium no es nada fácil y la vida diaria se torna complicada. Según Luisa, muchas personas la buscan por interés o creen que esta facultad es un medio de entretenimiento para saber qué le puede pasar a cualquiera que se le acerque, pero lo más difícil es separar la vida real con las facultades de “ver” o “leer” lo que se manifiesta en esa otra dimensión alrededor de los demás y de sí misma. Por lo mismo, sus relaciones amorosas han sido complicadas porque algunas de sus parejas se han sentido intimidados y creen que ella los “leerá”.

 

Esa noche éramos tres los que nos reunimos con Luisa: mi mejor amiga, el escéptico y yo y aprovechamos una actividad que se había organizado de recorridos por los cementerios para ir. Cuando entramos, Luisa estaba sentada en la entrada con un péndulo en la mano derecha y a su izquierda tenía un denario (pulsera pequeña con 10 nudos para rezar). Adentro, dos grupos de unas 15 personas hacía su recorrido y veíamos a la gente salir alteradísima. Cada vez estábamos más ansiosos por entrar, más que nada al área donde entierran a los “XX”, porque dicen que en esa parte es en la que mejor se perciben las manifestaciones paranormales.

Al poco tiempo de haber empezado nuestro recorrido, Luisa se detuvo y se quedó estancada después de una cruz que estaba como a diez metros de la entrada. Había cuadrado su energía y no dejaba de eructar, a mí me pareció muy raro y de cierta manera hasta chistoso, pero después supe que esta es una forma de sacar todo tipo de energía negativa para que no quedara en su cuerpo. Al fin logramos entrar con un guía llamado Steven, era la primera vez que entraba con tan pocas personas pues solo éramos nosotros cuatro.

Caminamos hacia la morgue y cada vez sentíamos cómo el clima iba cambiando, percibíamos mucho frío y de repente, algo muy caliente pasó por mi cuello. A pesar de decirles lo que sentía, ninguno le puso importancia, ni siquiera porque en verdad estaba muy asustada. Seguimos caminando hacia la morgue y mientras, escuchábamos unos lamentos al fondo, así que como ninguno de los cuatro quería continuar, decidimos ir directamente donde estaban los XX.

Mientras nos acercábamos al sector de los XX, el frío se nos calaba más y más; íbamos juntos y nerviosos, y no sabíamos qué nos esperaba. A los pocos minutos -que no sé cuántos habrán sido-, escuchamos una guitarrita, paramos, nos quedamos en silencio y seguimos. Caminamos unas seis cuadras y el frío era cada vez peor. El escéptico se detuvo, a él no le daba mucha confianza seguir, no por los “fantasmas” sino porque hubiera alguien que pudiera atacarnos pues el cementerio no estaba iluminado y aún teníamos camino por delante. Analizamos la situación, pero de todas formas encendimos las lámparas de nuestros teléfonos y continuamos.

 

Llegamos y el frío era aterrador. Estuve a punto de salir corriendo, mi respiración era fuerte y constante, sentía mucho miedo y estaba muy nerviosa. Steven saltó y dijo que había visto algo; yo en verdad lo vi muy asustado y me sentí peor. Pidió que alumbráramos con las lámparas, pero no vimos nada. El escéptico sintió una presencia y preguntó si habíamos escuchado algo… ninguno respondió. Mi mejor amiga sentía una energía muy fuerte y un ambiente pesado, y aun así, se animó a tomar algunas fotos antes de regresar. Conforme nos alejábamos del lugar, el frío se hacía menos intenso y poco a poco nos volvió la paz.

Según Luisa, ese frío intenso que sentimos eran almas en pena y el calor que percibí en mi cuello era el de algún ángel que nos acompañaba.  Fue una experiencia súper intensa y a pesar del miedo que sentí, me gustó mucho sentir la adrenalina de enfrentarme a algo completamente desconocido… de otra dimensión. Ahora después de lo vivido, quedo con muchas más preguntas y con ganas de seguir experimentando con el más allá.

 


Si querés recibir alguna ayuda especial, Luisa basa su fe en Dios y en sus siete seres de luz. Sus técnicas y rituales son apoyados con la teoría de la radiestesia y en base a esto ayuda a quienes la buscan para mejorar distintas situaciones de su vida, siendo el amor y el dinero lo más común. La mayoría lo hace a través de su FanPage: Mensajes de los Seres de Luz “Luz para tu vida”.


 

Majo Navajas

Versátil debería de ser mi segundo nombre: me gusta ir a todo tipo de fiesta, a cualquier restaurante y tengo amigos de todo tipo. Hago teatro desde niña y llegué a Tónica porque la vida da sorpresas inesperadas.

Notas más vistas del autor