Super Nintendo

7 juegos por los que siempre amaré al Super Nintendo

El Super Nintendo Entertainment System llegó en el momento ideal a mi vida. Estoy tratando de recordar cuántos años tenía cuando unos vecinos, ya con el PlayStation 1 a la vista, prescindieron de la SNES y nos la vendieron a un precio accesible para la época -y que hoy sería un chiste, pues la misma compañía de Nintendo decidió sacar una nueva versión para apelar a nuestros corazones nostálgicos-.

Pero aquella era la Super Nintendo inicial, con ese formato rectangular, controles con cables y una ranura donde iban los casetes, los cuales había que soplar de vez en cuando para sentir que algo hacíamos para la limpieza del aparato. Sin lugar a dudas, hoy ya es un vejestorio.

Esos controles tuvieron grasa de pizza, queso, salsa de tomate y rastros de helado. Eso para mí es ahora imperdonable, pues trato de mantenerlo todo pulcro. Pero ahí no importaba. Había que apachar botones constantemente para hilar combos y derrotar villanos. Aunque también debía haber sutileza y precisión para vencer a otros. Esfuerzo.

Estos son ocho juegos que todavía permanecen en mí y me hacen recordar lo bien que me la pasé en esa época:

1. Super Mario RPG: Legend of the Seven Stars

Una maravilla. Así, desde el inicio.

El juego es el resultado de la combinación del mundo de Mario, con sus colores, compañías y enemigos, junto con el estilo de juego de Square Enix (Squaresoft), desarrolladores de Final Fantasy. Eso creó un nuevo mundo para Mario, la Princesa Peach y Bowser (sí, aliado en este título) junto a otros personajes para conseguir las siete estrellas perdidas y acaparadas por el villano Smithy.

Contrario a lo habitual en los juegos de Mario, donde se debe brincar encima de los enemigos y avanzar por pantallas, Legend of the Seven Stars adoptaba el modelo RPG en el que los personajes subían de nivel, eran necesarias las mejoras de equipo y las batallas por turnos requerían de una estrategia importante. Atacar, defenderse, curarse y así. Lo disfruté de sobremanera y todavía lo extraño.

Nintendo y Square Enix se dieron el gusto de proponer una batalla fuera de la línea narrativa en la que se debe luchar contra Culex, inspirada en Final Fantasy y que incluso toma la melodía de la batalla final de Final Fantasy IV. Épico por completo. Y claro, cómo olvidar esa banda sonora.

2. Donkey Kong Country 2: Diddy’s Kong Quest

Este es el segundo juego de una trilogía que merece la pena experimentar en todo sentido. Modelo sencillo, lineal, pero de igual forma emocionante y que cada vez fue más difícil. Y destaco la segunda entrega por la aparición de Dixie junto a Diddy, quienes se dan a la tarea de rescatar a Donkey. Entonces es un juego dinámico y con la mejor banda sonora de todos esos títulos para el SNES.

Es mi opinión, claro, pero difícilmente se puede discutir. Todo mientras se va por pantallas con una montaña rusa en un parque temático, por las colmenas de un panal gigante y por aquella pantalla donde se sale expulsado de barril en barril, y con la mejor canción de todo el título.

Este juego también existió para el Gameboy Advance, que también tuve, -pero que presté y jamás lo volví a ver-. Cómo lo extraño.

3. Killer Instinct

Ya hablamos de dos juegos que nuestros padres veían de buena manera. Ahora vamos con uno que seguro vieron con escepticismo y arrepentimiento de por qué nos compraron la Super Nintendo.

Juegos de peleas hubo muchísimos para la SNES. Este es uno de los que tuve la oportunidad de jugar. Desde el nombre ya se debía tener una señal de alerta (extrañamente, fue desarrollado por Rare, que estuvo involucrado en varios Donkey Kong). Killer Instinct, que imitaba el modelo de combate uno a uno a modo de torneo, tenía un boxeador, un ninja, un hombre de fuego y otro de hielo, hasta un dinosaurio y un hombre lobo.

También tenía una de los mejores gritos cada vez que se conseguía hilar más de tres golpes seguidos. Una oda a la apachadera de botones.

Super Mario All Stars – Super Mario World

Después de la Super Nintendo nunca tuve otra consola de Nintendo, por lo que mis recuerdos de Mario, Luigi, Bowser, Toad y demás son limitados. Lo que sí tuve fue este juego, una magnífica decisión, uno de los primeros greatest hits de la historia, en el que Nintendo compiló algunos clásicos y otros títulos más recientes para navegar por todas esas pantallas.

Desde aquel en donde casi todo era darle cabezazos a los ladrillo y saltar hacia el hasta de una bandera, hasta aquel en donde te encaramabas a Yoshi y el otro donde podías volar con una colita.

Fue genial porque se exploraba todas esas visiones de Mario, las historias, las musiquitas y los frustrantes niveles acuáticos.

Mortal Kombat 3

Ah, el Mortal Kombat, el baño de violencia que jamás pedimos pero estuvo ahí porque qué iban a pensar nuestros padres que en un casete pudiera haber tanta sangre. Éramos unos niños fascinados con la palabra fatality y su primo cómico, los friendships.

Otro monumento a la apachadera de botones, donde conseguir esos fatalities y animalities era casi imposible hasta que alguna vez aquel primo con acceso a Internet te daba una contraseña con la que podías presionar un solo botón y todo era más fácil.

Las animaciones se veían tan reales hasta que los personajes explotaban y salían volando suficientes huesos para entretener a todos los perros de la ciudad. Y claro, la dura ruta para llegar hasta Motaro y Shao Kahn. Todo valía la pena gracias a esa voz tan grabe que gritaba Finish him!

Super RBI Baseball

También hubo deportes. De pequeño jugué béisbol así que siempre se vio con buenos ojos tener un juego de deportes. Lo que uno no recuerda es lo limitados que eran los títulos entonces. Y aún así nos divertíamos.

Estaba el RBI Baseball, que de nuevo está intentando hacerse escuchar en el ruedo, pero que en el SNES era la maravilla. Sencillo pero dinámico. Un homenaje a los órganos y las tardes de verano en Estados Unidos, de cuando el beis lo reinaba todo.

Este juego, sin licencias en ese entonces, también venía acompañado de un narrador que indicaba qué clase de batazo era, y si la jugada era out o safe. Y el cuadrangular era la maravilla.

Top Gear

El padre de Need for Speed y Forza. Eso lo digo yo, claro, pero lo recuerdo muy bien. Un juego con uno de los mejores nombres, además, que luego fue tomada por esa exitosa serie de la BBC.

Top Gear trajo a la escena los carros veloces y las competencias callejeras en lugares como Estados Unidos, Sudamérica, Japón y Europa, todo mientras sonaba una banda sonora exquisita. El nitro a tope.

Y me faltarán varios juegos y en los foros de Internet las personas seguro se dan palos para hacer la lista de cuál fue mejor, pero estos fueron los que jugué yo y me los gocé. Quizás no los entendía por completo pero me hicieron disfrutar la apachadera de botones.

Me pregunto dónde estará ese SNES. Lo bueno es que nos queda YouTube para recordarlos.

José Ochoa

Un té con leche antes de todo. Veo básquetbol, juego Skyrim, tomo fotos y observo. Eventualmente lo escribo y lo publico.