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ROJO CEREZO: un oasis con sabor a café

Con un ambiente tipo oficina que combina modernidad y vintage, un balcón perfecto para una plática en una date y un rollo completamente cool para leer y relajarse, así se pinta este lugar, en el segundo nivel del TEC, en 4 Grados.

Las bicicletas, una que otra guitarra y algunos sillones contemporáneos sirvieron como hosts para mi llegada. Al cruzar las puertas me deleité con el aroma que salía de sus cafeteras. Café, café y más café inundaban el mostrador que me gritaba que pidiera todo lo que podía leer en los pizarrones que sirven como menú.

Pero, la verdad, la primera vez que fui al Rojo no me gustó el servicio, fue bastante lento. Sin embargo, el café y la comida fue buena esa vez, así que decidí darles una segunda oportunidad.

En esta ocasión la experiencia mejoró mucho. Antes de pedir algo, los baristas me explicaron que cada semana tienen tres tipos de café distintos y que los podía pedir en la presentación que quisiera (capuchino, expreso, cold brew, etc). Además, como iba con más tiempo, me fijé en todo el menú: los postres y platos salados sonaban bien. Y el precio, realmente valía la pena y no es tan caro.

También escuché que un barista le dijo a una chava que llegó, que ellos solo trabajan con café con tueste claro y que, además, es ideal para el desayuno porque es más liviano para el estómago.

En ambas oportunidades pedí lo mismo. De tomar, un Cold Mocca con base de Cold Brew, una infusión que se hace de 20 a 24 horas en frío. En este proceso, las propiedades del grano se mantienen intactas porque el café nunca toca el agua caliente. Va acompañado de caramelo, leche y chocolate, así que decir “exquisito” se queda corto para explicar lo que sentí cuando lo probé. De comer, un derretido de queso cheddar.

 

Luego de esta visita en la que definitivamente mi percepción cambió, espero regresar pronto por tercera vez, pero ahora para probar nuevas delicias que ofrece el Rojo Cerezo, como el tradicional café negro o el  capuchino, así como el pie de camote o piña, que también me los recomendaron un montón, pero ya no tenía ganas de algo dulce.  Con lo que había comido, ¡estaba más que satisfecho!

  • Café negro Q20
  • Capuchino Q15
  • Pie de camote o piña Q15

 

 

Los Gordibuenos

Él es amante de los atoles y ella es creyentes de los chuchitos. Nada les gusta más que sacarle filo al tenedor, empuñar una cuchara y probar nuevos sabores.