33

PARADIGMA: café, buena música y estilo vintage en un mismo lugar

Desde el momento en el que entré a este coffee shop me sentí cómodo y se me hizo un buen sitio tanto para ir acompañando o para pasar un momento de relax en solitario.

La decoración es de tipo industrial, las luces le dan un toque vintage y el día que los visité, la música estaba bastante bien. Pusieron rolas de jazz y reggae.

El servicio me gustó porque el chavo que me atendió se tomó el tiempo para explicarme sobre las opciones de café que ofrecen y qué podía esperar de cada una de ellas. Y es que, en Paradigma, el café no es una simple bebida más. Ahí, el café es el punto de partida para una buena experiencia gastronómica.

El rango de precios es de Q18 a Q30. Yo probé uno originario de las fincas Baquelito, de Cobán; Antigua Guatemala y Atitlán. Los sabores tienen una acidez como a tamarindo y especias. Acompañé mi café con una galleta choco chip con M&M’s y pagué Q41 por ambos.

Otras bebidas que me llamaron la atención fueron el Cold Brew  y el Iced Latte. Además, Paradigma también ofrece innovaciones como el Irish Coffee y creaciones de Raúl Rodas, el ganador del Campeonato Mundial de Baristas (WBC) organizado por World Coffee Events (WCE) en 2012 y dueño del lugar.

Aunque su menú es muy variado, no encontré platos fuertes. Este lugar se inclina más por los postres y galletas como las chunky cookies, los scones de nutella, fresa y blueberry; y galletas de avena o macadamia. Lo mejor de todo es que los precios de todos los postres se mantienen entre los Q10 y los Q25.

Definitivamente, ir a Paradigma es una muy buena idea, sobre todo si querés un momento de paz lleno de sabor. Su cafecito mezclado con jazz y reggae fueron la combinación perfecta para desconectarme de la U. ¡Las ganas de volver a este lugar me sobran!

  • Cold Brew Q25
  • Iced Latte Q20
  • Irish Coffee Q30

¿Querés visitarlos? Paradigma está ubicado en la vía 5 1-75  zona 4, local 2.

Los Gordibuenos

Él es amante de los atoles y ella es creyentes de los chuchitos. Nada les gusta más que sacarle filo al tenedor, empuñar una cuchara y probar nuevos sabores.