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Caravasar: la referencia de sabor en el Pasaje Rubio

En los pasillos del Pasaje Rubio, zona 1, una pizarra pintada con yeso de colores invita a probar distintas infusiones de té y comida. El lugar se llama “Caravasar” y aunque lleva menos de dos años abierto, es bastante popular.

Además del ambiente relajado y la fusión de comida oriental y guatemalteca que los caracteriza, debo confesar que una de las cosas que más me sorprendió fue lo accesible que son los precios.

Al entrar, me senté en una de las mesitas de madera y pasaron pocos segundos para que me llevaran el menú. Mi vista no sabía en cuál de las opciones parar, todo se veía muy bueno. ¿Croissants o baguettes? ¿Té o café? Yo solo cargaba Q50 en la bolsa y mucha hambre, así que me decidí por un baguette vegetariano que tenía zucchini, berenjena, champiñones, aceitunas negras y queso fresco.

 

El fuerte de Caravasar son las bebidas, así que decidirme por una fue complicado. La verdad es que las quería probar todas, pero fijo sería mala idea llenarme de líquido antes de comerme el pan. Luego de darle varias vueltas a la carta, pedí una infusión de té de manzanilla con miel, que me sirvieron en una jarrita de tamaño personal. Sinceramente, disfruté cada sorbo. Me gustó tanto, que me quedé con las ganas de pedir otra, pero el presupuesto de ese día no me ayudó.

A la próxima, pruebo alguna de las otras opciones de infusiones como rosa de Jamaica, pericón o menta, fijo. Si no sos fanático del té, podés pedir café aromatizado con cardamomo, amaretto o vainilla, o bien, chocolate caliente. Si tu rollo son las bebidas frías, hay jugos de frutas y de vegetales; y refrescos naturales como horchata, limonada, naranjada y más.

¡Y eso son solo las bebidas! Otra cosa que atrae mucho del lugar es que cada semana varían el menú. -A mí esto me llegó un montón porque me gusta probar cosas nuevas-. A veces venden sushi y se puede acompañar de verduras en tempura o sopa misso. Otra semana podés encontrar lentejas con costilla y salchichón ahumado.

Los postres también se miraban buenos. Venden baklavas, tiramisú, flan y pastel de matcha. Seguramente regresaré por uno pronto.

Definitivamente, Caravasar se ganó un lugar en mi lista de paradas obligatorias cada vez que visito el Centro Histórico, porque combina buenos sabores y un ambiente fresco. Todo eso bajo el característico piso cuadriculado del Pasaje Rubio.

  • Baguette vegetariano Q18
  • Infusión de té de manzanilla con miel Q12
  • Café aromatizado Q18

 

Los Gordibuenos

Él es amante de los atoles y ella es creyentes de los chuchitos. Nada les gusta más que sacarle filo al tenedor, empuñar una cuchara y probar nuevos sabores.